Una progresión documentada en cinco años
La Federal Trade Commission (FTC), la autoridad estadounidense de protección al consumidor, da seguimiento a este tipo de fraude año con año. La tendencia es clara: las pérdidas totales reportadas pasaron de 90 millones de dólares en 2020 a 501 millones de dólares en 2024 — más de cinco veces. Solo en el cuarto trimestre de 2025, la FTC contabilizó 150.4 millones de dólares en pérdidas sobre 25,002 reportes.
La señal confirmada por un segundo organismo
El Better Business Bureau (BBB), organismo estadounidense de mediación al consumidor, publicó en mayo de 2026 un estudio que confirma la misma tendencia por su cuenta: los reportes de fraude de empleo se duplicaron en 2025 respecto al año anterior, con 23,234 reportes registrados a través de su herramienta de seguimiento (BBB Scam Tracker).
Por qué este canal ha evolucionado
Una falsa oferta de empleo llegaba históricamente por correo electrónico — un falso reclutador, una empresa falsa, una dirección que no correspondía al dominio oficial. El reflejo de verificación se construyó en torno a ese correo. El desplazamiento hacia el SMS y la mensajería cambia el panorama: menos referencias visuales para verificar un dominio, más urgencia percibida ("responde rápido, la vacante se cierra"), y un canal donde la víctima está acostumbrada a recibir mensajes informales de contactos profesionales reales.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta en promedio un fraude de reclutamiento?
Según la FTC, la pérdida mediana por víctima es de 2,000 dólares. Las pérdidas totales reportadas pasaron de 90 millones de dólares en 2020 a 501 millones en 2024.
¿Por qué canal llega una falsa oferta de empleo?
Cada vez más por SMS o mensajería en lugar de correo electrónico — un canal donde la verificación clásica (buscar la empresa, verificar el dominio del correo) es más difícil.
¿Cómo reconocer una falsa oferta de empleo?
Señales de alerta: contacto no solicitado, contratación sin entrevista real, solicitud de pagar por equipo o capacitación, o petición de cobrar un cheque y devolver una parte del monto.