Una multiplicación por cinco en cuatro años
Los escenarios que mejor funcionan
Según las denuncias agregadas por la FTC y el FBI, los mensajes fraudulentos más eficaces imitan sistemáticamente los mismos tipos de remitentes: empresas de paquetería, bancos, operadores de peajes, agencias gubernamentales, reclutadores, o incluso un simple "número equivocado" que inicia la conversación antes de derivar hacia una petición de dinero o una falsa oportunidad de inversión. El punto en común: un escenario suficientemente universal para funcionar con cualquiera, sin selección previa.
El formato del mensaje también cambia
Con la adopción del RCS (Rich Communication Services) por los principales fabricantes de smartphones en 2025, un mensaje fraudulento puede mostrarse ya con logotipo, formato cuidado y vista previa de enlace integrada — un aspecto visualmente mucho más cercano a una comunicación real de empresa que un SMS en texto plano. El mismo mecanismo de engaño dispone así de un envoltorio más convincente, sin que el fondo del escenario haya cambiado.
Smishing
Contracción de "SMS" y "phishing" — el phishing llevado a cabo por mensaje de texto en lugar de por correo electrónico.
RCS
Rich Communication Services: el sucesor del SMS clásico, que permite mensajes enriquecidos, confirmaciones de lectura y archivos adjuntos — cada vez más usado, también por los estafadores.
Preguntas frecuentes
¿Ha aumentado realmente el smishing?
Sí, de forma medida: la FTC documentó 470 millones de dólares en pérdidas ligadas a estafas por mensaje de texto en Estados Unidos en 2024, frente a una fracción de esa cifra en 2020 — una multiplicación por cinco en cuatro años.
¿Por qué son tan frecuentes los escenarios de paquetería?
Porque un mensaje que anuncia un problema de entrega crea una urgencia creíble para casi cualquier persona, sin necesitar información personal previa sobre el objetivo — un escenario universal, y por tanto rentable a gran escala.
¿Cambian las cosas los nuevos formatos de mensaje (RCS)?
El RCS permite mensajes con logotipos, formato y vistas previas de enlaces — un aspecto mucho más parecido a una comunicación real de empresa que un SMS en bruto, lo que dificulta detectar la imitación visual de un vistazo.